Henry Miller, uno de mis autores preferidos, no ha llegado a entusiasmarme tanto con esta novela como lo hiciera en mi adolescencia con Trópico de Cáncer.
Primavera Negra (1936) forma parte de un mismo conjunto narrativo con Trópico de Cáncer (1934) y Trópico de Capricornio (1939) y como éstas fue publicada por primera vez en París.
Dedicada a su íntima amiga Anaïs Nin, Miller continua la inmersión en las entrañas de un mundo marcado por el sexo, por la avidez cultural y por la sórdida forma de las relaciones humanas cuando la desesperación es su sino fundamental.
Primavera Negra es una poética de la noche que cabalga entre París y Nueva York, un libro de muy compleja lectura debido a la carga de imágenes y símbolos de corte surrealista, pero de imprescindible lectura para quien quiera ahondar en la obra del autor.











